miércoles, 18 de abril de 2012

"Más de cien mentiras" Joaquín Sabina

Tenemos memoria, tenemos amigos,
tenemos los trenes, la risa, los bares,
tenemos la duda y la fe, sumo y sigo,
tenemos moteles, garitos, alteres.

Tenemos urgencias, amores que matan,
tenemos silencio, tabaco, razones,
tenemos Venecia, tenemos Manhattan,
tenemos cenizas de revoluciones.

Tenemos zapatos, orgullo, presente,
tenemos costumbres, pudores, jadeos,
tenemos la boca, tenemos los dientes,
saliva, cinismo, locura, deseo.

Tenemos el sexo y el rock y la droga,
los pies en el barrio, y el grito en el cielo,
tenemos Quintero, León y Quiroga,
y un bisnes pendiente con Pedro Botero.

Más de cien palabras, más de cien motivos
para no cortarse de un tajo las venas,
más de cien pupilas donde vernos vivos,
más de cien mentiras que valen la pena.

Tenemos un as escondido en la manga,
tenemos nostalgia, piedad, insolencia,
monjas de Fellini, curas de Berlanga,
veneno, resaca, perfume, violencia.

Tenemos un techo con libros y besos,
tenemos el morbo, los celos, la sangre,
tenemos la niebla metida en los huesos,
tenemos el lujo de no tener hambre.

Tenemos talones de Aquiles sin fondos,
ropa de domingo, ninguna bandera,
nubes de verano, guerras de Macondo,
setas en noviembre, fiebre de primavera.

Glorietas, revistas, zaguanes, pistolas,
que importa, lo siento, hastasiempre, te quiero,
hinchas del atleti, gángsters de Coppola,
verónica y cuarto de Curro Romero.

(Estribillo)

Tenemos el mal de la melancolía,
la sed y la rabia, el ruido y las nueces,
tenemos el agua y, dos veces al día,
el santo milagro del pan y los peces.

Tenemos lolitas, tenemos donjuanes;
Lennon y McCartney, Gardel y LePera;
tenemos horóscopos, Biblias, Coranes,
ramblas en la luna, vírgenes de cera.

Tenemos naufragios soñados en playas
de islotes son nombre ni ley ni rutina,
tenemos heridas, tenemos medallas,
laureles de gloria, coronas de espinas.

(Estribillo)

Tenemos caprichos, muñecas hinchables,
ángeles caídos, barquitos de vela,
pobre exquisitos, ricos miserables,
ratoncitos Pérez, dolores de muelas.

Tenemos proyectos que se marchitaron,
crímenes perfectos que no cometimos,
retratos de novias que nos olvidaron,
y un alma en oferta que nunca vendimos.

Tenemos poetas, colgados, canallas,
Quijotes y Sanchos, Babel y Sodoma,
abuelos que siempre ganaban batallas,
caminos que nunca llevaban a Roma.

(Estribillo)


miércoles, 11 de abril de 2012

¿Cuántas puertas dejamos de abrir por miedo a equivocarnos?

En ocasiones las personas renunciamos a hacer cosas por ese miedo que sentimos interiormente a fallar e incluso a sufrir. Por el hecho de privarnos de algo que nos gustaría hacer ya estamos aportando una gran parte a ese error. A veces nos da miedo arriesgar, solo observamos la puerta que se cierra sin dejar paso a todas aquellas que se abren con nuevas oportunidades e ilusiones.
"NUNCA DEJES QUE TUS SUEÑOS SE HUNDAN A MANOS DEL MIEDO, PORQUE SI ALGO SALE MAL, AL MENOS LO HABRÁS INTENTADO..."

miércoles, 21 de marzo de 2012

"Una señora, un negro y un tazón de caldo"

<<Una señora de 75 años coge un tazón y le pide al camarero que lo llene de caldo. Se sienta en una mesa del local. Pero, apenas sentada se da cuenta de que se ha olvidado el pan. Entonces se levanta. Se dirige a coger un bollo para comerlo con el caldo y cuando vuelve a su sitio, ¡sorpresa! Delante del tazón de caldo se encuentra un hombre, un negro que está comiendo tranquilamente. << ¡Esto es el colmo -piensa la señora-, pero no me dejaré robar!>> Dicho y hecho. Se sienta al lado del negro. Parte el bollo en pedazos. Los mete en el tazón que está ante el negro y mete la cuchara en el recipiente. El negro, complaciente, sonríe. Toman una cucharada cada uno hasta terminar la sopa. Todo en silencio. Terminada la sopa, el hombre de color se levanta, se acerca a la barra y vuelve después con un abundante plato de espaguetis... y dos tenedores. Comen los dos del mismo plato, en silencio. Al final se van. << ¡Hasta la vista!>>, dice la mujer.
<<¡ Hasta la vista!>>, responde el hombre. Parece satisfecho, como si hubiera realizado una buena acción. La mujer lo sigue con la mirada. Una vez vencido su estupor, busca con la mano el bolso que había colgado en el respaldo de la silla. Pero, ¡sorpresa! El bolso ha desaparecido. <<Entonces, aquel negro...>> Se disponía a gritar ¡al ladrón! cuando descubre su bolso colgado de una silla dos mesas más atrás de donde se encuentra. Delante de la mesa, hay un tazón de caldo frío>>.

sábado, 3 de marzo de 2012

Tengo ganas de ti

Siempre he tenido ganas de ti.
Tengo ganas de ti.
Por todo lo que he imaginado, soñado, deseado.
Tengo ganas de ti.
Por lo que sé y aún más por lo que no sé.
Tengo ganas de ti.
Por ese beso que aún no te he dado.
Tengo ganas de ti.
Por el amor que nunca he hecho.
Tengo ganas de ti aunque nunca te he probado.
Tengo ganas de ti, de ti entero.
De tus errores, de tus éxitos, de tu equivocaciones, de tus dolores, de tus simples incertidumbres, de los pensamientos que has tenido y de los que espero que hayas olvidado, de los pensamientos que aún no tienes.
Tengo ganas de ti.
Tengo tantas ganas de ti que nada me basta.
Tengo ganas de ti y no sé ni siquiera por qué...


Federico Moccia

"Maduramos con los daños, no con los años"



Un día cualquiera, de un mes cualquiera, te das cuenta que debes aprovechar cada instante de tu vida. Generalmente ese día llega cuando te ocurre algo malo y recapacitas, y llegas a la conclusión de que todo este tiempo lo has desaprovechado. Quizá no te percatabas de las personas que realmente importaban, no valorabas cada momento junto a las personas que valían la pena, pero a partir de ahora te prometes a ti mismo/a hacerlo.
¿Tiene esto que ver con la madurez de una persona? Bajo mi punto de vista, sí, tiene que ver. Una persona ha madurado cuando sabe valorar todos los momentos y saca de cada uno de ellos lo mejor. Su experiencia le ha servido para saber disfrutar de cada situación y buscar siempre el lado positivo de las cosas. Ahora valora cada detalle y parece que todo le sonríe pero solo ha cambiado una cosa; su forma de mirar la vida, sus ojos hacia los demás no son los mismos y por ello consigue sonreír,observa todo lo bueno y deja a un lado las tonterias... ¡la vida es demasiado corta como para centrarse en ellas!

martes, 7 de febrero de 2012

EL ÉXITO

Debemos tener mucho cuidado con los efectos secundarios del éxito, pues toda supuesta victoria y reconocimiento público obtenido con indudable esfuerzo y tesón, es la mejor y destacada manera de cosechar una desproporcionada y abundante cantidad de indeseables, perturbados e invisibles enemigos, siempre predispuestos a ponerte la zancadilla a la primera ocasión, difundiendo todo tipo de bulos, amenazas, intimidaciones y zafiedades contra tu persona y contra tus creaciones... 

Realmente es saludable y muy recomendable asumir que la mejor manera de triunfar y de vivir es intentar que tus conciudadanos y semejantes aprendan a ser libres, rotundamente independientes, eternamente reflexivos, serenamente desconfiados, prudentemente comprometidos... 

Hay que mantenerse alertas y dubitativos ante lo que se presenta como verdad y norma. La única manera de aprender a vivir con dignidad y moderada alegría, es ejerciendo la duda siempre, manteniendo distancias con aquellos sujetos que parecen conocer todas y cada una de las claves secretas de las existencias, propias o ajenas... 

Creo, sinceramente, que incluso todos debemos dudar, poner en solfa y cuestionar la veracidad, eficacia y validez de cualquier iniciativa y propuesta, noticia, proyecto... incluyendo las que un servidor ofrece habitualmente; pues nadie, verdaderamente nadie tiene y puede expresar las respuestas oportunas, dado que somos unos seres apresados en mil laberintos cambiantes, en miles de espejos inundados de sombras, huecos y manchas. 

Es valiente y oportuno reconocer que tampoco podemos disfrutar del sabor de las preguntas, siendo imposible ver el color primero de los misterios, de esas sustancias imposibles y desconocidas, que tan amablemente nos ayudan y permiten seguir andando, soñando, amando, llorando, riendo, abrazando, hablando, callando... 

Antonio Marín Segovia

miércoles, 1 de febrero de 2012

Cuestión de prioridades



Que las palabras sean más lentas que las balas
Que las baladas ya no sean para dos
Que tus latidos que antes eran de cualquiera
Ahora solamente suenan por amor.

Que el prisionero ya no pose con cadenas
Que las melenas no son sólo Rock and Roll
Que una moneda nunca compre un sentimiento
Pues si de algo me arrepiento 
Es de haber comprao tu amor
Y que la falda sea tan corta como quieras
Que el problema es del que mira
Y no encuentra explicación.

A mi me preocupan más los niños que mueren de hambre
Pero si me apuras me dan más pena sus madres
Perdonen sus gobernantes esta mía ignorancia
No entiendo que en pleno año dos mil
A mil kilómetros de aquí 
Se estan muriendo de hambre.

Que la metralla se convierta en chocolate
Para comerla o fumarla qué mas dá
Y que mi hijo sea del sexo que sea
Tenga una salud de hierro y se parezca a su mamá.

Y que en la vida no se pierdan las pateras
Que los desastres naturales se repartan
Que el perro flaco parece todo son pulgas
Nunca he visto un maremoto arrasar quinta aveniu
Y que las ropas esten sucias o esten rotas
Casi nunca estan reñidas con tener buen corazón.

A mi me preocupan más los niños que mueren de hambre
Pero si me apuras me dan más pena sus madres
Perdonen sus gobernantes esta mía ignorancia
No entiendo que en pleno año dos mil
A mil kilómetros de aquí 
Se estan muriendo de hambre.

Se estan muriendo de hambre y no les damos de comer
Nos lo gastamos todo en tanques pa podernos defender
De qué, de quien
De vuestros putos ombligos mercenarios, arrogantes
Que se den por aludidos son los putos asesinos que
Los estais matando de hambre



Comparto esta canción con todos vosotros, tiene relación con los derechos humanos, Teresa nos la ha enseñado esta mañana en clase y me ha parecido bastante interesante la letra.